• Domingo , 30 abril 2017

Reclasifican delito en el caso Emma Gabriela

Los dos acusados fueron  vinculados a proceso por ‘homicidio calificado’, Fiscalía insistirá en la acusación de feminicidio. 


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Mérida, Yucatán.-Dos personas fueron vinculadas a proceso penal por el delito de homicidio calificado con las agravantes de premeditación, alevosía y ventaja; posesión simple del narcótico denominado cocaína y uno adicionalmente por portación de arma de fuego e instrumentos prohibidos, en relación a la muerte de una mujer de iniciales E.G.M.C. ocurrida en esta ciudad el pasado 27 de marzo.

El juez de control del juzgado 2º de control del primer distrito judicial del sistema penal oral del estado, Luis Edwin Mugarte Guerrero, accedió así a la solicitud de los defensores del Instituto de Defensoría Pública del Estado de los imputados O.M.L.T. y J.M.A., de reclasificar el delito de feminicidio que inicialmente les había imputado la Fiscalía estatal, al de homicidio calificado con las agravantes de premeditación y alevosía.

La defensa señaló que no se sostenía el feminicidio bajo los argumentos esgrimidos por los fiscales basados en la fracción IV del artículo 394 quinquies del Código Penal del Estado, que señala que “existen razones de género” en la privación dolosa de la vida de una mujer, cuando hay una pretensión infructuosa del sujeto activo de establecer o restablecer una relación de pareja o de intimidad con la víctima.

Ante esto, el juez se dirigió a los fiscales para solicitar alguna argumentación y al no haber ninguna preguntó a la madre de la víctima presente en la audiencia con sus tres asesores, si deseaba tomar la palabra.

En su calidad de víctima indirecta la señora L.T.C.L. expresó al juez que el ex esposo de su hija, Martin Alberto Medina Sonda, es el autor intelectual de su muerte y que ésta fue víctima de acoso, amenazas y delitos fabricados que la mantuvieron en la cárcel y que tanto Medina Sonda como sus familiares, entre ellos hermanas y padres, en diversas formas, intentaron públicamente desacreditarla como madre y mujer respetable.

Añadió que el propio Medina Sonda expresó en algunas ocasiones que quería mantenerla dominada y restablecer la relación y que en un expediente diferente a este caso denunciado en la Fiscalía existen probanzas de que su hija quería separarse de Medina Sonda y de las amenazas de que fue objeto.

También dijo que fue evidente el odio que Medina Sonda tuvo contra su hija, ya fue muerta con 11 puñaladas. “¿Qué otra persona podía tener más interés en que despareciera? El es el único beneficiado en que desapareciera mi hija de este mundo”, exclamó.

Ante esto, el juez preguntó al asesor jurídico  si estas probanzas expresadas por la víctima indirecta constaban en la carpeta de investigación actual, pero el asesor respondió que no.

A continuación, el juez procedió a resolver estableciendo su razonamiento apegado a la ley y atendiendo al clamor de justicia por parte de la víctima indirecta.

Concluyó que sería una “infortunada” la clasificación de feminicidio en este caso con base en los datos presentados por los fiscales, porque, primero, no se acusó a Medina Sonda como autor o coautor de la muerte de E.G.M.C. porque aparentemente carecen de elementos para hacerlo. “Si tuvieran elementos se ejercería acción penal contra él o lo traerían como coautor, pero la Fiscalía no ha ejercitado acción penal quizás porque no cuenta con esos elementos” y agregó e hizo comentarios con relación a las reformas y derogaciones que el Congreso del Estado ha realizado respecto al feminicidio y al artículo 77 del Código Penal del Estado, en el cual derogó las circunstancias subjetivas, así como en la formulación de imputación no se expresó hecho alguno conforme a la fracción IV del 394 ya señalado, expuso.

Dijo que, sin perjuicio de que se pueda hacer después, de momento la muerte de E.G.M.C. no encuadra en el delito de feminicidio porque no contiene la razón de género invocada.

“No soslayo no pongo en duda el acoso y el odio referido por la señora L.T.C.L. pero el odio no se encuentra como una razón de género para el delito de feminicidio en el Código Penal de Yucatán”, señaló.

Advirtió que en el presente caso no opera control difuso alguno, tan es así que los asesores de la víctima indirecta no lo peticionaron en la audiencia.

Expuso que, con base en este delito y  los demás delitos a que fueron vinculados los procesados J.M.A. y O.M.L.T. que son posesión simple de cocaína y uno de ellos portación de armas e instrumentos prohibidos, podrían alcanzar el primero 43 años de prisión y el segundo 46 como pena máxima.

Por último, el juez de control prorrogó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por el plazo de un año y concedió cuatro meses para la investigación complementaria.

 

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