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  • Domingo , 16 junio 2019

Golpe al cine: los festivales enfrentan la ‘tijera’ de la 4T

Mientras la atención hacia el cine mexicano crece en el exterior, los recortes presupuestales ponen en jaque a uno de los eslabones más importantes en la cadena de la industria en el país.


Ciudad de México (El Financiero).- Mientras el mundo observa el ascenso de México como potencia cinematográfica, los recortes presupuestales ponen en jaque a los festivales de cine, uno de los eslabones más importantes en la cadena de la industria fílmica del país.

De los 155 festivales que registra el Imcine, sólo ocho obtuvieron fondos públicos a través del Programa de Apoyo a Festivales Culturales y Artísticos ProFest, que desde este año es el único canal por medio del cual las asociaciones civiles que organizan estos encuentros pueden obtener recursos federales.

Algunas de las iniciativas más importantes del rubro quedaron sin apoyo: el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) -que en 17 años ha exhibido el trabajo de más de dos mil mexicanos- fue descartado del concurso, según la nueva regulación, porque Michoacán está endeudado con la federación. El de Guadalajara ni siquiera pudo participar en la convocatoria porque sólo podían hacerlo los eventos que se realizaran a partir de abril.

El FICM fue la primera vitrina de realizadores como Diego Luna, Gael García, Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, el primer latinoamericano en presidir el jurado de Cannes.

Precisamente en Cannes, el FICM fue uno de los tres festivales nacionales que presentaron una muestra en la más reciente edición: cuatro cortometrajes de su Selección Oficial se proyectaron fuera de competencia en la Semana de la Crítica. La alianza del FICM con Cannes data de 2003 y desde entonces han proyectado ahí la obra de 40 cineastas nacionales, con la presencia de algunos de sus realizadores o protagonistas.

El Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) -el más antiguo de México (1998) y que también tiene alianza con Cannes y la Berlinale- sufrió un recorte del 27 por ciento con respecto al año pasado y de 50 por ciento con respecto a 2017, razón por la cual desaparecerá el área que tenía destinada a mercados de coproducción internacional y al programa INCUBADORA, que brindaba la oportunidad a realizadores jóvenes de recibir asesoría internacional privada en temas como packaging, pitching y estrategias de financiamiento.

“Quitamos el brazo de industria porque es el más caro. La función de esta área es importantísima porque es aquí donde traemos coproducciones e invitados internacionales . Ya no nos alcanza para eso”, explica en entrevista Sara Hoch, directora y fundadora del GIFF.

Aunque anualmente recibían una media de 10 millones de pesos a través de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados -por medio etiquetados que han quedado eliminados-, este 2019 recibirán sólo 5.1 millones de pesos.

“Calculan que el dinero llegue hasta finales de octubre y eso es un problema porque no tenemos liquidez”, comenta Hoch. “Que las A.C. ya no podamos recibir fondos directamente del gobierno ha reconfigurado las cosas porque estamos a cinco semanas de que comience el festival y tenemos que gestionar todo a través del Instituto de Cultura de Guanajuato, y la verdad es que (los trámites de) la burocracia entre el estado y la federación son mucho más tardados”.

El GIFF tiene relación con Cannes desde hace 16 años. En mayo, envió 10 cortometrajes mexicanos como parte del programa Una mirada: México. De la mano de La Cinéfondation crearon también el programa Residencia Mexicannes, un intercambio bilateral mediante el cual la institución francesa recluta talentos jóvenes.

“Mantendremos la relación porque nuestros socios de Cannes se mostraron muy comprensivos. Nos dijeron: ‘paguen cuando puedan, ustedes sigan mandando a sus cineastas’. Están conscientes de las nuevas políticas de austeridad que han afectado también a Argentina, Venezuela o Brasil”.

Eso sí, tendrán que diferirse las residencias de los cineastas europeos en México. “No vamos a traer a los 12 a la vez, sería imposible”, explica. Y añade que la nueva estrategia para mantener el programa será conseguir patrocinadores.

La directora de otro participante en Cannes, el Festival Internacional de Cine de Los Cabos, Maru Garzón, afirma que los festivales son esenciales para el mercado del cine nacional, que en 2018 generó más de 30 mil empleos.

“Nuestro objetivo es generar los diálogos necesarios en el mundo para que se generen inversiones nacionales e internacionales en el cine mexicano”, explica. “Este año haremos la octava edición, pero por este ambiente de incertidumbre por los reajustes presupuestales caminaremos con pies de plomo, pues hasta la iniciativa privada ha sido más mesurada en sus acciones”.

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