“Yucatán es un estado seguro, pero violento con sus mujeres y niñas”.

Mérida, Yucatán a 2 de julio de 2026 (InformaTe Yucatán).- Con camisetas de la Selección Mexicana y tarjetas rojas en mano, integrantes del Frente por los Derechos de las Mujeres en Yucatán protestaron este jueves frente al Palacio de Gobierno para denunciar lo que calificaron como la falta de políticas públicas efectivas para combatir la violencia contra mujeres y niñas en el estado.
Aprovechando el ambiente mundialista, las activistas utilizaron el lenguaje futbolístico para enviar un mensaje al Gobierno estatal: la estrategia para atender la violencia de género, dijeron, merece una “tarjeta roja”.
La socióloga Nancy Walker Olvera, presidenta de la organización Ciencia Social Alternativa Kóokay, aseguró que las instituciones cuentan con una estructura burocrática que dificulta atender de manera eficiente a las víctimas.
“Tienen una estructura tan pesada y desorganizada que no les permite ver realmente lo que está ocurriendo en el estado”, afirmó.
Señaló que destinar más recursos no será suficiente si no existe una estrategia integral que permita responder a las necesidades de las mujeres.
“Por más Renacimiento que haya, si los derechos no se garantizan plenamente, no alcanza”, expresó.
Walker Olvera sostuvo que las dependencias encargadas de atender estos casos están rebasadas y que el personal trabaja con una carga excesiva, lo que termina afectando la calidad de la atención.
Como ejemplo, mencionó las dificultades que enfrentan mujeres del interior del estado que viajan a Mérida para buscar atención médica o medicamentos para sus hijos e hijas con discapacidad y no reciben una respuesta adecuada.
A la protesta también acudieron la académica Ligia Vera, así como Bertha Elena Munguía Gil y Adelaida Salas Salazar, integrantes del Observatorio Nacional Ciudadano del Feminicidio.
Durante la manifestación afirmaron que, aunque Yucatán mantiene la reputación de ser uno de los estados más seguros del país en materia de seguridad pública, esa percepción no refleja la realidad que viven muchas mujeres.
“Yucatán es un estado seguro para lo colectivo, pero violento con sus mujeres”, señalaron.
Las activistas consideraron que cada cambio de administración implica modificar programas, estrategias y personal capacitado, lo que obliga a comenzar nuevamente los procesos de atención y limita la continuidad de las políticas públicas.
También cuestionaron el funcionamiento de programas como los Centros Libres y la atención en materia de salud, al considerar que varias acciones dependen de la Federación, mientras que en el ámbito estatal persisten vacíos que afectan la atención a las víctimas.


