Desde Chichén Itzá, el gobernador Joaquín Díaz Mena encabezó la presentación junto a leyendas como Fernando Llorente y Hugo Sánchez.

Tinum, Yucatán.— Entre pirámides milenarias y el imponente Templo de Kukulcán, el trofeo de la Copa del Mundo llegó a tierras yucatecas y convirtió a Chichén Itzá en escenario de un momento poco común: la mezcla perfecta entre historia, cultura… y fútbol.
El gobernador Joaquín Díaz Mena encabezó la ceremonia del llamado “Trophy Tour” de la FIFA, en lo que fue una de las últimas paradas en México antes del Mundial 2026.
Acompañado por el exseleccionado español Fernando Llorente, el mandatario develó el trofeo frente a visitantes y autoridades, destacando que no todos los días el “corazón del mundo maya” recibe uno de los símbolos más reconocidos del deporte global.

“Es identidad, es orgullo y es historia viva”, expresó Díaz Mena, quien aprovechó para mandar un mensaje al mundo: Yucatán está listo para recibir a quienes visiten México durante la justa mundialista.
El evento también reunió a otra figura del balompié nacional, Hugo Sánchez, quien recordó sus inicios en los Pumas y su paso por el Real Madrid, además de resaltar la importancia de que México vuelva a ser sede mundialista.
La parada del trofeo no solo fue una postal espectacular, sino también un escaparate para mostrar la riqueza cultural del estado. Autoridades y organizadores coincidieron en que este tipo de eventos ayudan a proyectar a Yucatán ante el mundo, justo en la antesala del Mundial 2026.


