La modernización de esta carretera se volvió una demanda urgente tras varios accidentes registrados en la zona.

Luego de años de peticiones y constantes reclamos por las condiciones de la vía, el Gobierno de México iniciará este mismo año los trabajos de ampliación de la carretera federal hacia Celestún, específicamente en el tramo que conecta Kinchil con el puerto.
La obra será ejecutada por etapas y arrancará con la intervención de cinco tramos considerados de alto riesgo por accidentes y conflictividad vial. Cada segmento tendrá una extensión aproximada de dos kilómetros.
Los trabajos contemplan ampliar la carretera a más de 10 metros de ancho y construir acotamientos laterales, con el objetivo de ofrecer mayor seguridad a automovilistas, transportistas y habitantes que diariamente utilizan esta ruta.
De acuerdo con lo informado, esta primera etapa requerirá una inversión superior a los 100 millones de pesos y forma parte de los acuerdos alcanzados entre autoridades estatales y federales tras reuniones sostenidas en la Ciudad de México con el titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Esteva Medina.
El gobernador Joaquín Díaz Mena explicó que la ampliación total de la carretera tendría un costo cercano a los mil millones de pesos; sin embargo, mientras continúan las gestiones para concretar el proyecto completo, ya se autorizó avanzar con trabajos prioritarios de conservación, rehabilitación y reconstrucción.
La modernización de esta vía se convirtió en una de las principales exigencias de habitantes de Celestún y municipios cercanos, especialmente tras diversos accidentes registrados en los últimos años sobre esta carretera.
Con esta intervención, se busca mejorar la movilidad y reducir riesgos para las familias de la costa poniente de Yucatán y para quienes viajan diariamente entre Mérida y el puerto.


