El incidente obligó a retirar temporalmente la unidad para su limpieza, lo que representó un retraso en la operación de la ruta y pudo afectar a otros pasajeros. /También expresó su inconformidad porque, dijo, con frecuencia se difunden fotografías y denuncias sobre unidades sucias o en mal estado, pero pocas veces se señala el comportamiento de quienes generan estos problemas.

Mérida, Yucatán a 3 de agosto de 2026.- Un operador del sistema de transporte Va y Ven denunció en redes sociales que un pasajero vomitó al interior de una unidad de la ruta R69 Tapetes, lo que obligó a suspender momentáneamente el servicio para realizar labores de limpieza.
A través de una publicación, el conductor explicó que detectó un olor desagradable mientras realizaba su recorrido y, al revisar el interior del autobús, descubrió que un usuario había vomitado sin avisar al operador para solicitar una parada.
El chofer lamentó que algunas personas no cuiden las unidades y señaló que, de haber sido informado, habría hecho una parada para que el pasajero pudiera atender la situación fuera del autobús.
También expresó su inconformidad porque, dijo, con frecuencia se difunden fotografías y denuncias sobre unidades sucias o en mal estado, pero pocas veces se señala el comportamiento de quienes generan estos problemas.
El operador aclaró que los conductores no pueden supervisar al mismo tiempo el camino y las acciones de todos los pasajeros, además de que el servicio debe prestarse sin discriminar a los usuarios.
Según relató, el incidente obligó a retirar temporalmente la unidad para su limpieza, lo que representó un retraso en la operación de la ruta y pudo afectar a otros pasajeros, especialmente al tratarse de un domingo, cuando el número de autobuses en circulación suele ser menor.
La publicación generó diversas reacciones en redes sociales. Mientras algunos usuarios respaldaron al conductor y pidieron mayor cultura cívica en el transporte público, otros señalaron que una emergencia médica puede ocurrir de manera inesperada y llamaron a actuar con empatía, sin dejar de promover el cuidado de los espacios compartidos.


