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  • Martes , 28 septiembre 2021

Machupicchu se convierte en el primer destino carbono neutral del mundo

La ciudad sagrada de los incas busca posicionarse como un referente del turismo sostenible mientras maravilla a los visitantes con su ciudadela.


Ciudad de México (Forbes).- Llegar a Machupiccchu es una travesía que implica transitar por un camino rodeado de misterio y cultura para, finalmente, tener frente a tus ojos la antigua ciudad Inca, considerada entre las siete maravillas del mundo. Este enigmático sitio se ha convertido en el primer destino carbono neutral del mundo.

Para arribar al santuario, el inicio del viaje inspiracional siempre comienza en la ciudad peruana de Cusco. Desde ahí existen distintas formas a través de la cuales un viajero podrá descubrir ese lazo ancestral que nos une con el pasado.

Algunos amantes del trekking y la aventura realizan una caminata de tres a cinco días para una mañana descubrir este sitio soñado desde la Puerta del Sol, una alternativa que se conoce como el camino Inca.

Aunque la forma más común para hacerlo es tomar el tren que parte al amanecer desde Ollantaytambo hacia Aguascalientes, el pueblo más cercano a Machupicchu.

El santuario fue construido, aproximadamente, a mediados del siglo XV. Aunque su ubicación en esta zona remota de los Andes peruanos y el esfuerzo de los incas por ocultar sus caminos, hicieron que pasara inadvertida durante casi 400 años.

Se cree que su edificación duró alrededor de un siglo y fue abandonada hacia el año 1535, ante los cambios en el imperio y las guerras civiles que ocasionó la llegada de los españoles.

Aunque se puede visitar durante todo el año, la mejor época para hacerlo es entre los meses de mayo a octubre cuando llueve menos.

MACHUPICCHU CARBONO NEUTRAL

El reciente reconocimiento de este sitio fue otorgado por Green Initiative, encargada de la certificación de carbono neutral.

Para ello, Machupicchu llevó a cabo diversas acciones como fue la instalación de la única planta de tratamiento de residuos orgánicos que existe en Perú conocida como planta de pirólisis. Además de una planta de transformación de aceite que produce biodiésel y glicerina a partir de aceites vegetales desechados de los hogares y restaurantes de la zona.

Asimismo, se llevó a cabo un proceso de reforestación de un millón de árboles en el santuario.

Con ello, ésta es la primera de las siete nuevas maravillas del mundo que se posiciona como un referente para el turismo sostenible.

 

 

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