El Gobierno estatal aplicará hasta diciembre un “Ambiente Controlado” en servicios personales; asegura que no habrá recorte de plazas ni afectaciones a derechos laborales.

Mérida, Yucatán.— El Gobierno de Yucatán puso en marcha un ajuste presupuestario temporal para contener el gasto en nómina y cerrar 2026 sin generar nuevas presiones financieras.
La medida, denominada “Ambiente Controlado”, limita de manera temporal nuevos compromisos en materia de servicios personales y busca que cualquier movimiento de personal tenga respaldo presupuestal.
El gobierno estatal asegura que no se eliminarán plazas ni se perderán derechos adquiridos de los trabajadores. Los movimientos escalafonarios y otros procesos relacionados con plazas podrán retomarse en 2027, dependiendo de la disponibilidad presupuestal.
La administración también fijó el 31 de agosto como fecha de corte para concluir procedimientos administrativos pendientes y evitar la generación de pasivos laborales que no cuenten con presupuesto reconocido.
Uno de los objetivos centrales es reservar recursos para cubrir salarios, aguinaldos y prestaciones de fin de año, sin recurrir a nueva deuda para pagar esas obligaciones.
El ajuste también contempla reorganizar temporalmente funciones y distribuir mejor al personal dentro de sus jornadas laborales, de acuerdo con los perfiles de cada trabajador. El gobierno aclara que esto no implica exigir horas extras sin pago.
El mensaje de fondo: no gastar más de lo que hay
La administración de Joaquín Díaz Mena plantea que el ahorro obtenido con estas medidas se concentre en infraestructura, programas y apoyos sociales, en lugar de aumentar los compromisos de nómina.
También se reforzarán los controles para impedir que las dependencias estatales generen nuevos compromisos laborales sin contar previamente con los recursos necesarios.
El llamado “Ambiente Controlado” tendrá carácter transitorio y estará vigente durante el cierre fiscal de 2026. La intención es utilizarlo como punto de partida para elaborar el Presupuesto 2027 con base en los recursos realmente disponibles.
En pocas palabras, el Gobierno estatal busca llegar a diciembre con las cuentas bajo control, garantizar el pago de la nómina y evitar que el crecimiento del gasto en personal termine desplazando recursos destinados a obras y programas sociales.


