La Profepa denunció a los pescadores sisaleños por devastación de manglar que la población de ese puerto reclamaban para vivienda de la gente del pueblo, debido a que actualmente, esa comisaría es ambicionada por grupos empresariales que pretenden explotar el título de “Pueblo Mágico”, desplanzando a los pobladores originarios.

Mérida, Yucatán a 16 de abril de 2026 (InformaTe Yucatán).— Tres pescadores de Sisal no irán a prisión, pero sí tendrán que “pagar” el daño ambiental trabajando directamente en la recuperación de la zona afectada.
Un juez federal ordenó que Jorge “N”, Felipe “N” y José “N” participen en la reforestación de dunas durante tres años, luego de ser señalados por la devastación de más de 10 mil metros cuadrados de manglar en ese puerto yucateco.
El acuerdo se logró tras una denuncia de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que detectó la tala y desmonte sin autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En lugar de cárcel, el juez aprobó una salida alterna: los tres implicados deberán trabajar tres veces por semana, durante 36 meses, en jornadas de reforestación para recuperar las dunas dañadas. Pero no solo eso. También tendrán que grabar videos de concientización ambiental para difundir en redes sociales, con el fin de alertar sobre las consecuencias de destruir ecosistemas como el manglar.
El caso fue integrado por la Fiscalía General de la República (FGR), que reunió pruebas suficientes desde 2025 para llevar el proceso ante un juez federal.
Además, los acusados deberán mantener un empleo formal, no cambiar de domicilio y acudir periódicamente a firmar ante autoridades, como parte de las medidas impuestas.
SISAL PARA LOS SISALEÑOS
La polémica en el Puerto de Sisal, deriva del despojo de tierras en esa comisaría que hoy es ambicionada por empresarios inmobiliarios que pretenden explotar el título de “Pueblo Mágico”, desplanzando a los pobladores originarios.
Los sisaleños argumentaron en esa ocasión que esas tierras no las querían para vender, sino para la misma gente del pueblo que prácticamente ya se quedó sin un espacio en ese pequeño puerto ubicado a casi una hora de Mérida.
A raíz de este hecho, la comunidad de Sisal buscó asesoría para defender su territorio y actualmente tienen el acompañamiento de la Fundación Yansa.


